
Señor Director:
El 9 de septiembre se conmemoró el Día Mundial de la Agricultura, una fecha que invita a reflexionar sobre los desafíos de este sector, clave para la seguridad alimentaria de Chile y del mundo. Uno de ellos, quizás el más urgente, es la crisis hídrica que golpea al país hace ya más de una década. Según datos recientes, la disponibilidad de aguas superficiales en Chile cayó cerca de un 20% entre 2009 y 2022, y hay regiones que enfrentan embalses totalmente secos, lo que impacta directamente la producción agrícola y a las comunidades rurales. Este escenario exige soluciones inmediatas y sostenibles.
En Chile hay soluciones para las cuales siguen existiendo algunas barreras que juntos debemos derribar: el acceso y la voluntad a ser parte del cambio. El riego tecnificado a través de goteo, sensores de humedad y telemetría se han consolidado como herramientas que permiten ahorrar agua y aumentar la productividad, enfocando cada gota allí donde realmente se necesita. Más del 60% de las explotaciones agrícolas en el país ya han adoptado estas tecnologías, lo que refleja la urgencia de modernizar el uso de un recurso tan escaso hacia el resto del sector.
En estas fechas, resulta clave reforzar que avanzar hacia una agricultura tecnológicamente preparada no es solo una opción técnica, sino un deber estratégico: sin eficiencia hídrica no habrá sostenibilidad agrícola ni seguridad alimentaria para las próximas generaciones.
Nicolás Zepeda
Representante técnico comercial de Dripsa.
